Las habilidades políticas de los griegos que pueden salvar tu carrera

En la antigua Grecia había algunas habilidades clave que debías tener para ser un político exitoso.

Como todo los debates se realizaban en el Ágora, uno debía tener la capacidad retórica de construir aforismos, que son frases cortas cargadas de mucho sentido, para transmitir de forma impactante las ideas. Esta capacidad de construir sentidos y transmitirlos se resume en la palabra griega φρόνηση (fronésis) o traducida por algunos como sabiduría práctica (aplicada a la comunicación política).

A demás un político debía sobrevivir a ataques de los adeversarios, al descrédito público y al desafío de sostener posturas sobre temas tan variados como una reforma agraría o la posibilidad de ir a la guerra. A la hora de tomar estas decisiones estratégicas un político de la antigua grecia debía acudir a la σύνεση (sínesis) o prudencia. La prudencia era el valor cardinal en política porque quienes sabpian encontrar en ella el justo medio entre el conflicto y el consenso, entre la exposición pública y el resguardo privado que muchas discusiones públicas demandan para formar posicones en grupos o bancadas, en fin: el justo medio entre la paz y la guerra. No se puede estar siempre en la palestra ni se puede estar siempre hechado en la paja.

Hoy el contexto es un mundo multipolar. Donde la política internacional cada vez se mete más en la política de los Estados nacionales. Donde las posiciones políticas de los Estados Nacionales, a su vez, son relevantes para el sistema internacional… es cada vez más necesario volver a estos valores políticos clasicos.

No solo porque la situación en un mundo hiperconectado se vuelve cercana, y similar en ese sentido a la polís griega. Con las salvedades del caso. Hoy los políticos están llamados a moverse en esa intersección.

Tenes que saber aplicar la sabiduría práctica a la economía de la atención para que tus mensajes sean eficaces.

Debés ser prudente. Porque hoy en argentina estás más expuesto. Y está legalizado el espionaje interno.

De golpe, la política internacional, el consenso, la fuerza del partido, emergen como mandatorios. Emerge así el tercer gran valor giego que es un arma de doble filo.

Hablo ahora de la Ὁμόνοια, la concordia o unidad de la mente. Si las habilidades anteriores eran las que sumaban, esta gran habilidad es la que multiplica.

Proponete en 2026 practicar concientemente la fronésis, La Sínesis, y la Homonóia. Estas habiliades políticas clásicas, pueden salvar tu carrera.


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